¿Mides a ojímetro las relaciones de causa-efecto?

Cada vez hay más investigaciones que demuestran que no podemos fiarnos de nuestras percepciones, nuestros recuerdos, nuestras sensaciones. Todo aquello que por el mero hecho de haberlo experimentado nos parece evidente, está, sin embargo, sujeto a nuestra propia interpretación y por lo tanto sujeto a error. Las conversaciones que siguen ilustran este punto:

– ¿Por qué decías que van bien esas pastillas?
– Porque ayer me dolía mucho la cabeza, tomé la pastilla que me recetó mi vecino, y hoy me encuentro mucho mejor.
– ¿Y no podría ser porque has dormido más o porque el clima ha mejorado?
– Sí, puede ser, pero yo creo que se debe a la pastilla.
– ¿Y por qué?
– No sé, me funciona…  y además … (seguir leyendo en Psicoteca)

@HelenaMatute

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