La visita de Randi

Qué intensidad. Como ya anticipé en el post anterior, el día 14 de mayo tuvimos a James Randi, auténtica leyenda viva del ilusionismo y del escepticismo a nivel mundial con nosotros en Deusto. Primero en Labpsico, nuestro laboratorio de psicología experimental, por la mañana; luego en el auditorio, por la tarde, la conferencia/entrevista dirigida por Luis Alfonso Gámez, periodista científico del diario El Correo y autor del blog Magonia. Más tarde, la cena,  organizada por el Círculo Escéptico. Un día absolutamente intenso. Y perfecto. 

Lo que yo no imaginaba es que alguien pudiera tener semejante vitalidad y las ideas tan tan claras con 83 años. Charlamos con Randi de la relación entre la psicología y la magia en la reunión de la mañana, charlamos sobre cuáles son los agujeros de seguridad de la mente humana, aquellos errores que son más habituales y más fáciles de explotar por un mago que domine las técnicas del hacking mental, como me suele gustar denominarlas, aunque quizá suene un poco alarmista el nombrecito, pero es para ver si así la gente se va dando cuenta de que debemos proteger nuestra mente contra la pseudociencia y los sesgos cognitivos mucho más aún de lo que protegemos nuestros ordenadores contra virus, gusanos, y posibles agujeros de seguridad. Nos hizo varios trucos Randi y no le costó ningún trabajo saltarse nuestras defensas mentales. Y esto, a personas que estudiamos cómo fomentar el pensamiento crítico y cuáles son las mejores estrategias contra los engaños de la mente. Genial.

Manipular la percepción, la atención y la forma en que procesamos información es algo que los magos pueden hacer con los ojos cerrados y que nosotros necesitamos entender y comprender en el laboratorio de psicología. Investigamos cómo las personas realizamos predicciones en el día a día, cómo sabemos lo que ocurrirá a continuación, en qué nos basamos para ello y qué errores sistemáticos cometemos la mayoría de nosotros ante tal o cual situación. Los magos explotan estas predicciones que todos hacemos sin darnos cuenta y se sirven de esos errores para hacernos creer que hemos sido testigos de algo mágico; algo que no logramos entender. La relación causa-efecto se vuelve imprevisible en manos de un mago. Es tan bonita la experiencia que da pena desentrañar el verdadero mecanismo mental por el que el truco ocurre… O quizá no. A veces, lo que me parece es que descubrir el truco es aún más bonito porque da igual lo que sepa nuestra mente consciente: si nos repiten el truco seguiremos cayendo en la trampa, lo que resulta todavía más formidable porque nos lleva a conocer de veras nuestra propia mente. Me recuerda a la tesis de Dawkins en Destejiendo el arcoíris. Aquellos que afirman que solo puede ser bello lo que no conocemos es como si creyeran que destejiendo el arcoíris destruiremos su belleza, cuando en realidad es justo lo contrario. Cuanto mejor conozcamos la mente humana, sus leyes, y el por qué de sus errores y sus sesgos, más nos maravillará también su magia.

@HelenaMatute

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3 thoughts on “La visita de Randi

  1. Soy astrofísico de formación. Sabía desde hace años cómo se produce un eclipse de Sol, que circunstancias tienen que ocurrir. Había visto fotos y vídeos. Conocía la extensión y composición de la corona solar y sabía cuánto iluminaría. Me habían descrito qué es lo que se ve en uno, cómo se siente el viento del eclipse, como las aves vuelan a sus nidos creyendo que llega la noche.

    Pues el 29 de Marzo 2006 vi mi primer (y último hasta ahora) eclipse en vivo y en directo y experimenté la magia de ver uno, disfrutándolo hasta en sus últimos detalles. Creo que mi sensación de magia fue más rica todavía de lo que cualquier otra persona habría experimentado porque fui testigo de como unas frías ecuaciones matemáticas adquirieron vida ante mis ojos.

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